Archivado en 19 marzo, 2014

Ejercicio físico y diabetes

19 marzo, 2014

La actividad física es clave tanto en la prevención de la diabetes como en su tratamiento

El ejercicio físico junto con la dieta y el tratamiento farmacológico conforman el tratamiento de la diabetes, todos a un mismo nivel. No obstante, la actividad física, según estudios recientes, forma parte de los hábitos saludables que ayudan a prevenir su desarrollo, ya que pueden reducir a más de la mitad su incidencia

30 minutos de ejercicio moderado cinco días a la semana

No hay duda alguna sobre lo beneficioso que es para la salud el ejercicio físico moderado, incluso para las personas con diabetes. De hecho, es clave en su abordaje junto con la dieta y el tratamiento farmacológico.

Un estudio publicado por el CDC (Centers for Disease Control and Prevention) estadounidense ha puesto de manifiesto que con una pequeña pérdida de peso total (del 5% al 7%), practicar 30 minutos de actividad física cinco días a la semana y seguir una dieta saludable, se consigue demorar su desarrollo y, posiblemente, prevenirla hasta en un 60%. Para estas conclusiones se recogieron datos de 3.234 individuos con riesgo alto de diabetes, además de con sobrepeso e intolerancia leve a la glucosa.
Si la persona ya sufre diabetes, los beneficios no son pocos. Por un lado, aumenta la sensibilidad a la insulina, lo que significa que con menos medicación se obtiene una mejora en el control de la enfermedad. Además, cumplir con la norma de 30 minutos de ejercicio moderado cada día, cinco días a la semana, en pocas semanas se logra disminuir la grasa corporal y el peso y, por consiguiente, hay una mejora de otros parámetros de riesgo cardiovascular que están aumentados en personas con diabetes, como la hipertensión arterial y las dislipemias. Todo ello ayuda a prevenir las complicaciones de la enfermedad.
De hecho, en todas las investiaciones realizadas hasta el momento en personas con alto riesgo de sufrir diabetes, los resultados son claros: la modificación del estilo de vida es más efectiva que el uso de fármacos.

Según la Fundación para la Diabetes, los factores de riesgo relacionados con esta enfermedad son:
Edad: tener más de 45 años (el peligro de desarrollar diabetes tipo 2 aumenta con la edad).
Sufrir sobrepeso u obesidad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que valores de IMC (índice de masa corporal) entre 25 y 29,9 es sobrepeso, y de 30 o más, obesidad. Pero esta medida no es útil en niños, mujeres embarazadas, ancianos y personas con masa muscular muy desarrollada.

Tener un perímetro de cintura elevado, que en hombres se considera si supera los 102 cm y en mujeres los 88 cm.
Antecedentes personales de niveles de glucemia elevados durante un tiempo, aunque ya se hayan resuelto, como en el embarazo, o secundario a la toma de algún fármaco.

Tener antecedentes familiares con diabetes (padre, madre o hermanos e, incluos, tíos y sobrinos).
Hipertensión arterial.

La inactividad física, es decir, dedicar menos de tres horas semanales a hacer ejercicio.

Otros especialistas en diabetes añaden estos factores: tener cifras de colesterol HDL bajas (menos de 35 mg/dl para lo hombres y 40 mg/dl para las mujeres) o triglicéridos altas (más de 250 mg/dl).