Archivado en 26 octubre 2016

Dieta con más fibra y pescado contra el cáncer de colon

26 octubre, 2016

La combinación de tomar más fibra y pescado, así como menos carne roja y procesada, es importante en el estudio del cáncer de colon
La dieta desempeña un rol determinante tanto en la prevención como en el desarrollo del cáncer. El de colon es uno de los más frecuentes, pero se puede reducir el riesgo si se siguen unas indicaciones dietéticas. Otros factores que no hay que descuidar para evitar esta enfermedad son la ingesta de alcohol, la obesidad y la escasa actividad física.

Diversos estudios cientificos avalan que la dieta preventiva debe atender a cuatro recomendaciones alimentarias mínimas básicas:
• Más fibra. Una dieta rica en fibra reduce el riesgo de cáncer colorrectal. Los resultados indican que la fibra tiene un efecto protector tanto para frenar el desarrollo de pólipos adenomatosos como para evitar su transformación maligna.Hay una asociación inversa entre el mayor consumo de fibra y la incidencia de cáncer colorrectal. Según la evidencia científica, no hay alimentos como fuente de fibra (cereales integrales, verduras o frutas) que protejan más que otros. Por ello, una manera sencilla y segura de aportar más fibra a la dieta, además de ingerir la cantidad justa de vegetales (al menos 400 gramos al día entre frutas y hortalizas y verduras) y legumbres (de dos a cuatro veces por semana), es introducir en la dieta el salvado de avena o las semillas de lino como complemento de los desayunos.
• Más pescado. El consumo de pescado tiene asociación inversa con el riesgo de cáncer colon hasta el punto de disminuir un 31% si se ingiere más de 80 gramos diarios de pescado. Hay que ver las que hay muchas variedades de pescado que podemos incluir, con diferentes maneras de elaboración.
• Menos carne roja y procesada. La evidencia confirma la asociación positiva entre la ingesta de carne roja y carne procesada rica en grasas (embutidos, salchichas industriales, hamburguesas), y un mayor riesgo de cáncer colorrectal. Según los datos, el riesgo aumenta hasta un 35% cuando se ingieren unos 160 gramos diarios de carne roja y procesada, en comparación con ingestas de menos de 20 gramos al día. Además, el aumento del riesgo de cáncer asociado a estos alimentos fue mayor en el grupo de participantes con una baja ingesta de fibra en comparación con el grupo con alto consumo de fibra.
• Disminuir la ingesta de alcohol
Recordar: la prevención a través de una dieta y un estilo de vida saludable es la mejor receta

ALIMENTOS “LIGHT” BAJO LA LUPA

19 octubre, 2016

YOGURES
Trampa: no todos son reducidos en calorías; algunos yogures descremados tienen azúcar. Otros llevan el rótulo “Light”, pero vienen con un colchón de frutas que tienen azúcar. Lea la etiqueta.

CHOCOLATES
Trampa: algunas versiones “Light” superan en calorías a la común, debido a un aumento de grasas y a la disminución de hidratos (azúcar).

MERMELADAS
Trampa: las “bajas calorías” tienen aproximadamente, la mitad de las calorías que un producto tradicional. Pero también existen las “Light” con una reducción calórica no tan marcada (solo 20% menos que las clásicas) y otras que, en lugar de azúcar, tienen fructosa, que aporta iguales calorías.

LECHE
Trampa: en general, se piensa que el envase “verde” significa descremada y esto es falso. La principal diferencia entre la entera, la semidescremada y la descremada se encuentra en el contenido en grasa, que es reducido. Muchas, son parcialmente descremadas (1,5% g. de grasa) y otras, sí son realmente 0% de grasa y de colesterol.

GALLETITAS
Trampa: muchas de las que dicen ser dietéticas tienen una cantidad semejante en calorías a las clásicas.

DULCE DE LECHE
Trampa: es uno de los productos más engañosos. Con comer sólo una cucharada y media del “Light”, incorporará las mismas calorías que con una cucharada del clásico.

QUESOS DESCREMADOS
Trampa: cuidado con los descremados, que contienen mucha más sal que los enteros; o con ciertos untables, que pueden tener mucha grasa.

PANES
Trampa: el que se anuncia como “salvado doble diet” tiene mínimas diferencias calóricas con respecto al pan lactal común. Por su parte los panes sin sal y los de gluten poseen, por lo general, más calorías que el común. Lo mismo ocurre con el pan de soja Light, que posee más calorías que el integral. Los únicos realmente efectivos para los planes de adelgazamiento son algunos integrales.

PASTAS
Trampa: las dietéticas contienen más calorías que las comunes, por su mayor cantidad de gluten.
Consuma las tradicionales, controlando las cantidades. El laminado (si son finas o gruesas) y el punto de cocción (blandas o “al dente”) son los que determinan la acción engordante de ellos.
Para un plan de adelgazamiento, hay que preferir pasta corta, de laminado grueso y “al dente” (por ejemplo, moñitos y tirabuzones).

GASEOSAS
Trampa: si bien pueden consumirse sin miedo a engordar, el abuso es nocivo, porque algunas tienen alto contenido de cafeína y de ácido fosfórico, que podría interferir en la absorción de calcio. La mayoría de las “Light” no contienen calorías ni nutrientes.

HELADOS
Trampa: algunos “Light” tienen un menor porcentaje de calorías, pero, aún así, pueden tener azúcar, crema, chocolate, etc.

ACEITE
Trampa: no preste atención s los avisos de “sin colesterol”. Esto es un engaño comercial, ya que todo alimento de origen vegetal carece de colesterol y todos aportan las mismas calorías.

MAYONESA
Trampa: si bien es cierto que la versión “Light” tiene la mitad de calorías que la tradicional, aún así, debe consumirse con moderación. Mídala en cucharitas y úsela en reemplazo del aceite o de la versión común.

JUGOS DE FRUTA
Trampa: algunos anuncian ser 100% naturales o Light; pero, en realidad, tienen abundantes conservantes, colorantes e, incluso, azúcar. Beba sólo los que usted exprima con

Como distribuir la comida a lo largo del día

12 octubre, 2016

Debemos tomar conciencia que la alimentación diaria también merece nuestra atención y ordenarla diariamente es ganar en salud.
Es importante distribuir los alimentos en 4 a 5 comidas diarias en función del ritmo de vida ya que nos garantiza un aporte adecuado de nutrientes.
La distribución más equilibrada es: desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena.
Desayuno
Un desayuno adecuado nos proporciona la energía que necesitamos para empezar el día con energía y vitalidad.
Desayunar es esencial para todos, especialmente para los niños ya que se ha comprobado un mejor rendimiento físico e intelectual en aquellos que lo incorporan a diario.
Es muy saludable comenzar con un vaso de agua y el aporte de vitamina C, un jugo o una fruta cítrica (naranja, pomelo, mandarina, kiwi) es suficiente para estimular el sistema inmunitario.
Además debe contener un aporte suficiente de hidratos de carbono de absorción lenta que se puede obtener del pan o galletitas elaboradas con harina integral, y completan la ingesta algún producto lácteo para asegurar el aporte de proteínas, vitaminas y de calcio imprescindible para la salud de nuestros huesos.
Media mañana
Ingerir una fruta o un yogurt descremado más un vaso de agua nos ayudará llegar al almuerzo con menos apetito y lograremos elegir un menú más equilibrado.
Almuerzo
Aquí las hortalizas juegan un rol muy importante porque nos sacian el apetito aportando pocas calorías y muchas vitaminas y minerales que el organismo no puede sintetizar.
Es importante agregar alguna de las raciones de proteínas que debemos consumir en el día, estas pueden ser de origen animal (pescado, carne magra, pollo etc) o de origen vegetal (milanesas de sojas o la combinación de cereales y legumbres, o cereales y lácteos para que las mismas sean de alto valor biológico) también la clara de huevo tiene el aporte de proteínas completas a igual que la carne.
Merienda
Similar al desayuno, aportando la ración de lácteos sugerida más un vaso de agua.
Los licuados con fruta y leche o yogurt son muy adecuados para esta hora y especialmente para los niños.
Cena
Se recomienda ingestas más liviana para facilitar la digestión y que la misma no interfiera en el descanso.
Incluir aquellos alimentos que completen las raciones de nutrientes esenciales para que nuestro organismo pueda reponer energías y cumplir con todas las funciones reparadoras.
El agua no aporta calorías incluirla a diario es absolutamente imprescindible para el mantenimiento de la vida.
Un aporte suficiente de agua garantiza el correcto funcionamiento de todos los órganos y sistemas.
Además favorece la pérdida de peso en las dietas de adelgazamiento y evita el estreñimiento.
La cantidad recomendada es de 6 a 8 vasos por día.
Aprender más de los alimentos para saber que nutrientes contienen y cuales son su equivalente ayuda a controlar la alimentación
Conocer las raciones que debemos consumir al día de los distintos alimentos nos beneficia para mantenernos en el peso saludable sin perder energía.
Para lograrlo debemos incorporar hábitos saludable como por ejemplo programar los menús que debemos consumir cada día para no improvisar y por último comer siempre lo mismo.
Una herramienta importante para el control de la alimentación, es el registro diario de comidas.
Anotar lo que se come y que cantidades, puede ser de mucha utilidad para reconocer si estamos cometiendo exceso de algún alimento o por lo contrario si hay falta de otros afectando así el equilibrio de nuestra alimentación.
Recordar que todos estos hábitos puestos en práctica ahora, nos ayudarán a conservar la salud en el futuro.

¿Qué significa un plan alimentario completo y equilibrado?Parte 1

5 octubre, 2016

Un plan alimentario equilibrado es aquel que aporta a cada individuo todos los alimentos precisos para cubrir sus necesidades, mantener la salud y prevenir la aparición de enfermedades.
Cada persona tiene necesidades nutricionales específicas en cuanto a cantidades en función de su edad, sexo, talla, actividad diaria que realiza y también según su estado de salud.
Ahora bien para que nuestros órganos no se enfermen y puedan cumplir con sus funciones debemos tratar de cumplir con las cuatro leyes fundamentales de la nutrición, recordando una vez más que la alimentación debe ser:
Completa, por eso debe aportar todos los nutrientes que requiere el organismo en cantidad suficiente: Hidratos de Carbono, Proteínas, Lípidos o Grasas, Vitaminas, Minerales y Agua.
Equilibrada guardando una relación determinada entre los Hidratos de Carbono (55-60% de las calorías totales del día), las Proteínas (12-15 % de las calorías totales del día) y las Grasas (25-30% de las calorías totales del día).
Variada, por lo que hay que elegir entre la mayor diversidad posible de alimentos de nuestra rica oferta alimentaría.
Adecuada en calidad y cantidad, teniendo en cuenta que debe ser proporcionada según la edad, sexo, actividad física, tipo de trabajo etc. para ayudar a mantener el peso dentro de los rangos de normalidad.
Para mantenernos saludable, no sólo importa lo que se come, sino cómo se come y cómo se distribuyen los alimentos a lo largo del día.