Semillas de lino

3 junio, 2015 por Administrador Dejar una respuesta »

Las grasas (colesterol y triglicéridos) elevados en plasma suponen un mayor  riesgo de enfermedad cardiovascular, el consumo de semillas de lino ha demostrado efectos positivos en el control de la glucosa y el colesterol en sangre, lo cual se evidencia con la disminución de LDL colesterol y de los triglicéridos, incorporar semillas de lino en la dieta favorece más a quienes tienen antecedentes familiares de dislipemias o enfermedades cardiovasculares si bien es beneficioso para toda la población.

Existe evidencia científica sobre una gran variedad de alimentos, relacionada con su composición química, que favorecen la salud cardiovascular como por ejemplo el aceite de oliva, las nueces, palta, pescada de aguas frías como salmón, legumbres, hortalizas frescas, frutas de estación.

Otros alimentos o sus compuestos son utilizados como “nutracéuticos” – medicamentos – como por ejemplo cápsulas de aceite de pescado o de semillas de Chía, lecitina de soja, preparados de ajo, etc.

Las semillas de lino conforman uno de los alimentos con efectos beneficios para el ser humano, igualmente debemos tener en cuenta que si aún con una alimentación saludable no se logra una reducción suficiente de las grasas de las sangre el médico podrá decidir incorporar medicación para obtener un mayor efecto.

Las semillas de lino contienen una apreciable cantidad de fibra y ácidos grasos omega 3 que son  protectores cardiovasculares.

Los componentes bioactivos en las semillas de lino son la fibra soluble (pectinas y mucílagos) y el aceite rico en ácidos grasos insaturados omega 3: el ácido alfa-linolénico.  El ácido alfa-linolénico es precursor directo de los ácidos grasos omega 3, llamados EPA (Ecosapentanocio) y DHA (Docosahexanoico). Existen numerosos estudios que demuestran los  efectos beneficiosos de estos ácidos grasos presentes en el aceite de pescado. Los ácidos grasos omega-3 cumplen un importante papel en la prevención de las enfermedades cardiovasculares sumado a un efecto antiinflamatorio actuando en el endotelio vascular (la capa más interna de las arterias).

El efecto protector de las semillas de lino se explica por la sumatoria de dos factores nutricionales, la fibra y los ácidos grasos omega 3.

¿Cómo consumirlas? ¿Enteras, molidas o como aceite?

En Canadá han estudiado la “biodisponibilidad” del ácido alfa-linolénico de las semillas de lino y sus efectos fisiológicos según la forma en la que éstas se consuman, enteras, molidas o en aceite de linaza. Prepararon panes con un complemento de 30 gramos de semillas o seis gramos de ácido alfa-linolénico como aceite y los resultados mostraron un efecto sobre los niveles plasmáticos de ALA (ácido alfa-linolénico) el cual fue medido al mes, a los dos meses y a los tres meses en sangre de los participantes en el estudio.

La ingestión de aceite de lino y de semillas molidas mostró que permiten alcanzar un aumento significativo de los niveles de ALA (ácido alfa-linolénico) en plasma no así consumiendo las semillas enteras. No se observo aumento de ácidos eicosapentaenoico (EPA) o docosahexaenoico (DHA) en cualquiera de los grupos participantes, pese a que el ácido graso que contienen de las semillas es precursor de los anteriores.

Podemos usarlo como PAN CON SEMILLAS, el pan al que se añade durante su elaboración goma de semillas de linaza puede ser una alternativa saludable tanto para mejorar las grasas de la sangre como para mejorar los niveles de glucemia. La goma de linaza está compuesta por mucílago, un tipo de fibra soluble abundante en las semillas de lino (junto a la cáscara) y con textura semejante a una goma. Las propiedades tecnológicas de la goma de linaza se relacionan con su alta capacidad espesante, de hinchamiento, de ligazón, que favorece la emulsión. En este caso, la goma de linaza se incorporó a la harina de trigo empleada para fabricar pan.

También podemos incorporar semillas de lino al cocinar carnes blancas, en las ensaladas, etc.

 

 

 

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